El viaje que cambió mi mirada

Formacion y Pastoral |

Conocimos la realidad de la ciudad de Melilla, una ciudad con un alto porcentaje marroquí y con un gran porcentaje de MENAS, Menores Extranjeros No Acompañados, de los cuales también conocimos su realidad: una realidad dura donde las haya pero de la cual aprendí cosas  que nunca hubiera imaginado y para la cual las 5 Hermanas con las cuales estábamos compartiendo esta maravillosa experiencia estaban creando un proyecto que también nos enseñaron: un lugar donde ellos pudiesen estar, donde poder compartir, disfrutar y sentir el amor de Dios.

EL VIAJE QUE CAMBIÓ MI MIRADA.

En Melilla y gracias a las Hijas de la Caridad, aprendí que por muchas vallas marroquíes o españolas que se pongan quien esté en peligro de muerte en su país va a huir igual, pongas las vallas que pongas. Pero abracé a Dios, volví a tener fe en el ser humano que a veces es tan despreciable gracias a la gente que me había encontrado durante esta experiencia, volví a tener fe en la humanidad.

Alba Carod, 21 años