Fundació Busquets (Terrassa)

Acción social | Barcelona

¿Quiénes somos?

La Fundació Busquets de San Vicente de Paúl es una entidad dedicada a la atención y el acompañamiento de menores, adultos y familias en situaciones de vulnerabilidad. Fue fundada en 1903 en Terrassa a partir de la obra del empresario y político Ramón Busquets, quien legó gran parte de su herencia para que se pudiera crear un organismo de acogida para los hijos de las familias obreras de la ciudad.

La fundación ha ido adaptando sus servicios a la realidad y las necesidades sociales de la ciudad de Terrassa. Desde la acogida de niños, la atención a mujeres obreras ofreciendo residencia y comedor popular, hasta los servicios actuales, la institución ha procurado ser fiel a los principios de su fundador.

Desde sus inicios, la Compañía de las Hijas de la Caridad, tal como lo dejó escrito el fundador, se ha hecho cargo de la obra y actualmente sigue trabajando junto a profesionales y voluntarios que comparten el mismo ideario y la misma voluntad de llegar a las personas más frágiles de nuestra sociedad.

Entre otros servicios de acción social, comedor social y ropero, servicio de duchas y actualmente además de viviendas compartidas, han puesto en marcha un supermercado social. Además, en la Fundació Busquets hay un CRAE, donde se acogen en 4 hogares a niños y adolescentes con problemática sociofamiliar, derivados por DGAIA.

"La exclusión social es multifactorial í multidimensional, y afecta a todas las áreas de la persona. La gente no llega aquí sólo por un tema de pobreza económica sino que hay muchas otras dificultades añadidas: temas de salud mental, de adicciones, de salud propia y física... Por eso trabajamos en coordinación con el resto de entidades que acompañan estas personas", (David  Carmona. E.Social).

¿Qué hacemos?

Viviendas compartidas con capacidad para 18 personas

Además del centro de día y los servicios de duchas y comedor, el programa de atención a las personas sin techo de la Fundación Busquets incluye cinco hogares compartidos. Se trata de una casa y cuatro pisos con una capacidad total para 18 personas. Mientras que hay tres viviendas que son propiedad de la Fundación Busquets (tres pisos ubicados en el bloque Joan Antoni Pujals, en la calle Cisterna), otro piso es en régimen de alquiler y la casa es propiedad de la parroquia del Santo Espíritu.

Las personas de los pisos compartidos firman un contrato terapéutico de un año y pagan una cuota de 150 euros mensuales. "Este contrato, además de la normativa y el funcionamiento del hogar, incluye un plan de trabajo individualizado. Mientras el plan se vaya cumpliendo, el contrato se puede ir renovando. No forzamos ni altas ni bajas por una cuestión de tiempo sino que intentamos que cuando las personas salgan de los hogares compartidos sea porque pueden ir a un lugar mejor ", desde la Fundación Busquets ayudan a los usuarios de las viviendas compartidas a tramitar una solicitud para entrar a una residencia si tienen más de 65 años en una residencia o piso de salud mental en su caso.

Cada semana se hace una reunión en cada hogar para tratar temas como "los turnos de limpieza, posibles conflictos de convivencia, para ayudar a gestionar el fondo común que ponen los usuarios para comprar los productos de limpieza ...". Además, se hace un seguimiento individualizado de cada una de las personas junto con los referentes de Servicios Sociales, de Salud o de otros ámbitos.

Todos los que están en las viviendas compartidas son hombres, la mayoría autóctonos. En promedio, suelen estar entre dos y tres años en los hogares. El año pasado, pasaron 20 personas.

Dentro del programa de atención a familias, la Fundación Busquets reparte ropa de segunda mano a personas en situaciones de precariedad económica. Todas las familias que acceden a este servicio lo hacen por derivación de Servicios Sociales.

Más allá de ir de compras, la afición a la moda hace que en algunos casos la gente se deje una gran cantidad de dinero en renovar el armario temporada tras temporada. Justo en el otro extremo, sin embargo, hay quien no puede ni comprarse un abrigo o unos zapatos. Aquí es donde intervienen entidades como la Fundación Busquets, que distribuye ropa de segunda mano a familias con necesidades socioeconómicas. Hay voluntarias y voluntarios para todos los programas de la obra social que realiza la Fundación Busquets, que colaboran con las Hijas de la Caridad y profesionales de la casa (en el ropero, en el comedor social y en el supermercado).

¿A quién atendemos?

Tanto para ocupar una de estas 18 plazas de las viviendas compartidas, como para utilizar el servicio de comedor o supermercado, los usuarios vienen por lo general derivados de Servicios Sociales, pero hay dos caminos de acceso diferentes. "Los Servicios Sociales detectan casos susceptibles de incluir en el programa de hogares compartidos, pero nosotros, desde la atención diaria del comedor, también detectamos casos de personas que están en situaciones de inestabilidad residencial y les ofrecemos este recurso.Aunque acepten su propuesta, estas personas deben pasar siempre por Servicios Sociales. No creemos posible el trabajo social sin el trabajo en red", asegura el coordinador del programa.

Titular:
Fundació Busquets de SVP
Calle del Doctor Cabanes, 27, 08221 Terrassa
Teléfono:
93 788 15 23
info@fundaciobusquets.org