SPES NON CONFUNDIT
La Fe es la que se mantiene firme por los siglos de los siglos.
La Caridad es la que se da por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña esperanza es la que se levanta todas las mañanas.
Cuando Carles Péguy, un cristiano de fe profunda, escribió el gran poema “La pequeña esperanza”, el mundo vivía momentos de incertidumbre política, cultural y religiosa. La famosa frase: “Dios ha muerto” indicaba la inestabilidad en todos los sentidos.
Nuestros tiempos no son mejores… Alguna razón tuvo el Papa Francisco para convocar el Sínodo, animándonos a ser "Peregrinos de la Esperanza". De esa pequeña esperanza que se levanta cada mañana y que va sosteniendo nuestros Advientos, nuestras esperas.
En este ciclo litúrgico del Adviento, la Iglesia nos va recordando la gran gesta de Dios, haciéndose “pequeña esperanza diaria”. Es muy bueno orar, en este tiempo, con los Salmos que van alimentando nuestra vida espiritual. A medida que avanzamos hacia la Noche Grande de la historia, cabe preparar un gran Belén donde haya sitio para todos los que peregrinamos. Allí, el pesebre nos parecerá un palacio… y, seguro que, en ese Niño tan pequeño y recostado en un pesebre, veremos a Dios.
¡¡ Buen camino!!
Equipo de Comunicación. España Este