Semillas de Esperanza

Ejercicios Espirituales para Jóvenes
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13 | 12 | 2025

Los días 6, 7 y 8 de diciembre, en un entorno natural y propicio para el silencio, la interiorización y la contemplación, los jóvenes vicencianos se reunieron en Los Almendros (Madrid) para vivir unos días de retiro.

En la meditación bíblica estuvieron acompañados por Rut y Noemí, dos mujeres heridas por las pérdidas, el dolor y el desamparo. Envueltas en la fragilidad y la adversidad a causa de acontecimientos inesperados, llegaron a experimentar cómo Dios abre un futuro incluso cuando todo parece estar perdido. La entereza de Noemí y la perseverancia en el amor hicieron posible que la esperanza germinara de nuevo.

Semillas de Esperanza
Semillas de Esperanza   

Los jóvenes contemplaron esta historia como semilla de vida y experimentaron cómo, en la pequeñez, la gracia de Dios es abundante: la vida brota de nuevo y la fe germina en los propios desiertos cuando confiamos y dejamos que Dios actúe incluso en lo oculto, en lo que no vemos, en lo que no cuenta. Allí germina la esperanza.

El compartir las experiencias personales a la luz de la Palabra, dejando iluminar dudas, incertidumbres, desconfianzas y tristezas, les ayudó a preparar la tierra de la reconciliación. Celebraron el sacramento del perdón y disfrutaron al ver brotar de nuevo, en sus propios desiertos, el sentido y la vida en libertad.

La vigilia de la Inmaculada fue el mejor momento para el agradecimiento. María, la mujer del “sí”, les animó y motivó a ser testigos de Jesús, sembrando esperanza en medio de los desiertos de tantos jóvenes donde hay mucha tierra seca.

Con el “sí” de María, los jóvenes estallaron de alegría cantando:

«Hágase de corazón la voluntad del Señor. Que se cumplan en mí los sueños de Dios».

Una participante