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Manu ha muerto

  • Persona durmiendo en la calle
Fechas:
18/02/2020
A cargo de:
Sor Joaquina Alemán
Localización:
Pamplona

Quiero compartir con vosotras y vosotros una experiencia de mi nuevo Servicio. Estoy en un proyecto de Cáritas Pamplona-Tudela. Es el Centro San Miguel. Se trata de un Centro de día de baja exigencia para personas sin techo.

En este Centro desayunan café con leche o con cola cao y galletas y si ellos traen comida, como por ejemplo latas de legumbre, sopas,  carne, etc, se les puede condimentar y calentar en microondas.

También pueden ducharse y de vez en cuando vienen voluntarios que les cortan o arreglan el pelo.

Y también hay un servicio de lavandería, al que traen la ropa y se les entrega doblada y seca.

No hay servicio de consigna, pero ocasionalmente se les guardan sus pertenencias algunos días.

Manu en la calle

Manu era uno de nuestros usuarios, hombre bajito, de andar dificultoso aunque sólo tenía 42 años, curtido por el sol, el aire y el frío de Pamplona, por tanto de color más marrón que blanco, pelo despeinado y ropas andrajosas. Siempre con la mochila al hombro.

De palabra fácil, crítico. Un día le dijo al Delegado de Cáritas: “tú puedes tener este cargo porque existimos los Pobres, sin  pobres no habría Cáritas”.

Amigo de todos y de nadie en particular, solidario para compartir lo suyo, su principal vicio el alcohol, todos los días y a todas las horas. Sin frenos para insultar si se creía vulnerado en algún derecho, sensible a todos sus derechos, fácil para su defensa con palabras, insultos o puñetazos.

A veces Manu hablaba de su familia, allá en Cataluña, de cuando murieron sus padres, de cuando su hermano le tiró de casa, de cuando su vecina le ayudaba, pero él bebía y bebía y tuvo que salir de su casa. Esta es la historia de Manu. Esto y mucho más era Manu.

Un día nos comunican que Manu, en uno de los bancos que él frecuentaba para pernoctar, está como muerto, ha tenido un ictus; los Municipales le llevan al hospital. Sábanas blanquísimas, calor, atención esmerada, pero Manu no percibe nada, no siente nada, no se da cuenta de nada.

Nadie sabe si tiene familia o no, está indocumentado, la policía hace gestiones y parece que dan con alguien. Los “Diarios” dan la noticia de este desconocido que llevaba años en nuestras calles y cajeros, pero solo ahora, en las puertas de la muerte es noticia. Pronto Manu MUERE.

Nos comunican a todos los del Centro que Manu ha muerto y lo van a incinerar, sus cenizas quedarán allí. Podemos ir al cementerio para su despedida. Nos juntamos 12 personas, 6 voluntarios de Cáritas y otros 6 voluntarios de una pequeña ONG llamada bocatas porque dos días a la semana reparten bocadillos a la gente de la calle que lo desee. Manu era uno de ellos.

Preparé esta pequeña celebración para que todos nos uniéramos y todos pudieran participar.

ADIOS, MANU

Adiós, Manu, Manuel Carmona. Hemos venido a decirte nuestro último Adiós los que te hemos querido aquí en la tierra; estamos este pequeño grupo de Cáritas y los educadores de calle y algunas otras personas que también te aprecian.

Manuel, ¿sabes qué significa tu nombre Manuel? Significa en la lengua de Jesús “Dios con nosotros”. Sí, Dios se ha hecho presente muchas veces en tu persona, pero a veces no le reconocimos, se escondió muy bien en ti, era como si jugara al escondite. Ahora sabemos que estás muy cerca de Él; ayúdanos a descubrirle en las personas que como tú le esconden, que sepamos ver la grandeza de estas personas portadoras de este gran Tesoro y también podamos descubrir en este disfraz al mismo Dios.

Te recitamos este poema de Espronceda que canta a tu ser. EL MENDIGO.

1. Mío es el mundo:
como el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan si doliente pido
una limosna por amor de Dios.

El palacio, la cabaña
son mi asilo,
si del ábrego el furor
troncha el roble en la montaña,
o que inunda la campaña
El torrente asolador.

2. Y a la hoguera
me hacen lado
los pastores
con amor.
Y sin pena
y descuidado
de su cena
ceno yo,
o en la rica
chimenea,
que recrea
con su olor,
me regalo
codicioso
del banquete
suntuoso
con las sobras
de un señor.

3. Y me digo: el viento brama,
caiga furioso turbión;
que al son que cruje de la seca leña,
libre me duermo sin rencor ni amor.

Mío es el mundo como el aire libre...
Todos son mis bienhechores,
y por todos
a Dios ruego con fervor;
de villanos y señores
yo recibo los favores
sin estima y sin amor.

4.Ni pregunto
quiénes sean,
ni me obligo
a agradecer;
que mis rezos
si desean,
dar limosna
es un deber.
Y es pecado
la riqueza:
la pobreza
santidad:
Dios a veces
es mendigo,
y al avaro
da castigo,
que le niegue
caridad.

5.Yo soy pobre y se lastiman Dibujo de una persona pidiendo limosna
todos al verme plañir,
sin ver son mías sus riquezas todas,
qué mina inagotable es el pedir.
Mío es el mundo: como el aire
libre...
Mal revuelto y andrajoso,
entre harapos
del lujo sátira soy,
y con mi aspecto asqueroso
me vengo del poderoso,
y a donde va, tras él voy.

6. Y a la hermosa
que respira
cien perfumes,
gala, amor,
la persigo
hasta que mira,
y me gozo
cuando aspira
mi punzante
mal olor.
Y las fiestas
y el contento
con mi acento
turbo yo,
y en la bulla
y la alegría
interrumpen
la armonía
mis harapos
y mi voz:

7 Mostrando cuán cerca habitan
el gozo y el padecer,
que no hay placer sin
lágrimas, ni pena
que no traspire en medio del
placer.
Mío es el mundo; como el
aire libre...

Y para mí no hay mañana,
ni hay ayer;
olvido el bien como el mal,
nada me aflige ni afana;
me es igual para mañana
un palacio, un hospital.

y un lecho en el hospital
siempre hallaré, y un hoyo donde caiga
mi cuerpo miserable al espirar.

Mío es el mundo: como el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan, si doliente pido
una limosna por amor de Dios.

8 Vivo ajeno de memorias,
de cuidados libre estoy;
busquen otros oro y glorias,
yo no pienso sino en hoy.
Y do quiera vayan leyes,
quiten reyes, reyes den;
yo soy pobre, y al mendigo,
por el miedo del castigo,
todos hacen siempre bien.


PALABRA DE DIOS

"Te lo aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso"
                                                                (Lc. 23, 43)

BREVE SILENCIO

Juntos rezamos: PADRE NUESTRO

ORACIÓN:

Enséñanos a amarnos, Señor, a descubrirte en cada persona que vive a nuestro
alrededor; te pedimos por Manu, colma su ansia de libertad, sus deseos no
conseguidos; llena su vida de felicidad y la de tantas otras personas que hoy
han fallecido. Te lo pedimos por Jesús nuestro hermano. Amen

Escultura de una persona durmiendo en un banco

Sor Joaquina Alemán. Casa de La Providencia

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