Hacer efectivo el amor a los pobres
Sor Severina López López, el día 30 de enero nos dejaba para recibir lo que esperó durante 83 años: el abrazo del Padre.
No lo esperó parada. Hizo efectivo el amor a los pobres con el sudor de su frente y el esfuerzo de sus brazos.

Ahí está Sor Seve. le faltan oídos y manos para tanta demanda: “ yo quiero el bocadillo de nocilla…yo de chorizo…yo…” “ Sor seve se me ha roto la cremallera de la mochila” “Sor Seve el pantalón me va largo” “ Sor Seve…”
Sor Seve Nació en Burbia, provincia de León, en una familia numerosa donde se vivían y aprendían los valores cristianos.
A los 22 años entró a formar parte de la Compañía de las Hijas de la Caridad. La obediencia le encomendó el cuidado de los más vulnerables, los niños. Niños con diferentes carencias, a los que dedicó su servicio abnegado envuelto en cariño.
Lo cumplió en distintos lugares:
- Hogar de San José de Lleida,
- el Centro La Pastoreta de Reus y
- la Casa Solaz Infantil de Barcelona.
Nos deja el testimonio de una entrega marcada por la sencillez, por un servicio motivado por el amor, que no repara en sacrificios ni en el peso del trabajo. Viendo felices a los niños todo quedaba compensado.
Supo concretar el amor a Dios en los mil detalles que conlleva la atención a los demás en el día a día. El deseo de ayudar en todo era su distintivo en Comunidad, aun cuando sus fuerzas ya no se lo permitían. Pero era feliz cuando una hermana le pedía le acompañase en el rezo del Rosario. Hoy afirmamos nuestra esperanza en las palabras de Jesús:
“El que cree en Mi, aunque haya muerto vivirá”. Sor Seve creyó y esperó. Sor Seve vive.
Comunidad Casa Solaz Infantil de Barcelona