Es Navidad

  • Nadal25
  • Nadal25
  • Nadal25
  • Nadal25
  • Nadal25
14 | 12 | 2025

Observaba a un familiar cercano que tiraba algunas prendas de vestir mientras otras las dejaba colgadas en el armario; estas últimas las tapaba con plásticos para que no cogieran polvo. Mi pregunta era lógica:

—¿Qué haces?

—Hay ropa que no uso; la cosa es que está nueva, comprada hace poco, pero… otras son nuevas, aunque las uso poco y más bien estorban. ¿Quieres llevarte alguna cosa?

—No, no —le contesté—, ya tengo… tengo ropa y más cosas…

—Tengo esa costumbre: por Navidad y de cara al nuevo año renuevo el armario… ya ves… El ambiente y las modas te empujan.

Muchas cosas le hubiera dicho, pero… más tarde, y tratando de pensar en la Navidad y en el fin de año, se me ocurrió esta pequeña reflexión:

¿RENOVAR EL ARMARIO? ¡Qué buena idea! Hay cosas que nos empujan y que nos estorban; la costumbre puede hacerse “norma” y no nos deja ver más allá, no nos deja mirar hacia dentro. Cada Navidad puede convertirse en una “rutina” si no miramos hacia el Portal de Belén, esa cueva inspiradora que nos invita cada año a “renovar el armario”, tirando por tierra aquello que, pareciendo bueno, es un estorbo para buscar lo mejor.

La Navidad fue la noticia más grande de la historia. Es más, “la Navidad es la noticia de cada momento”. En ella no cabe la rutina; por eso se nos invita a renovar todo aquello que podemos sustituir por “algo nuevo”. ¡Ah!, y algo más: la rutina nos puede adormecer y nos puede hacer creer que ya basta.

La Novedad llega cuando la esperamos. Esa Esperanza que nos mantiene en pie y da sentido a nuestros pesebres y a nuestros villancicos.

FELIZ NAVIDAD

Equipo de Comunicación