Días de descanso para nuestras Hermanas Mayores
Días "diferentes" para nuestras Hermanas mayores.
El Consejo Provincial se planteó la posibilidad de ofrecer a nuestras Hermanas mayores, sobre todo a aquellas que no pueden ir a visitar a sus familias y que estuvieran en condiciones de viajar, unos días de descanso, o mejor dicho, un cambio de espacio durante unos días. Consideramos que era importante para poder disfrutar de otro ambiente, tan necesario en algunos momentos, para retomar fuerzas, recargar energías, reducir el estrés y mejorar el bienestar tanto físico como mental. El descanso permite desconectar de la rutina diaria, disfrutar de actividades agradables y reconectar con una misma y con otras Hermanas conocidas.
Nuestra Visitadora, por medio de una de las cartas informativas, anunció esta posibilidad e invitó a las Hermanas que se encontraran en esta situación a participar. Deberían comunicarlo a través de su Hermana Sirviente a Sor Rosa Tere, consejera de Hermanas mayores, y así se hizo. Incluso se llamó a las comunidades para animar a aquellas Hermanas que no estuvieran muy decididas.
A pesar del intento, fueron pocas las que se inscribieron. Iniciamos la experiencia y establecimos dos fechas para este encuentro: una se realizó a principios de junio en Castellnovo y la otra a principios de julio en María Reina (Barcelona).
Los objetivos que se pretendían fueron los siguientes:
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Proporcionar actividades que permitieran a las Hermanas disfrutar de su tiempo libre y mejorar su bienestar físico, emocional y social.
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Fomentar la autonomía durante unos días fuera de su lugar habitual.
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Ofrecer oportunidades para socializar y conectarse con otras Hermanas que no fueran las de su propia comunidad.
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Proporcionar actividades que estimularan la mente, favoreciendo la creatividad y el desarrollo de nuevas habilidades, ayudando así a mantenerla activa y saludable.
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Ofrecer actividades físicas adaptadas a sus necesidades y capacidades, permitiendo mantener la movilidad y la salud física.
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Brindar un espacio seguro y acogedor donde pudieran compartir sentimientos y experiencias.
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Celebrar la vida, fomentando la celebración de logros, aniversarios y acontecimientos importantes, ayudándolas a sentirse valoradas.
Disfrutamos organizando las siguientes actividades:
Por la mañana:
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Realizamos pequeños paseos.
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Dedicamos tiempo a compartir a través de la lectura comunitaria, la música y canciones de tiempos pasados que nos animaron mucho.
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Compartimos labores, como el manejo del ganchillo y el punto, así como momentos de improvisación y manualidades.
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Practicamos ejercicios suaves para relajar el cuerpo y la mente.
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Dedicamos tiempo al autocuidado, como una buena alimentación y un descanso adecuado.
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Disfrutamos de la celebración de la Eucaristía.
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Planificamos algunas actividades que realmente apetecían, dejando espacio para la improvisación.
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Practicamos la gratitud para disfrutar plenamente de cada momento.
Por la tarde:
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Realizamos salidas para visitar lugares que las Hermanas no habían visitado desde hacía mucho tiempo. En Barcelona visitamos el Tibidabo y la Plaza de España, contemplada desde la terraza del centro comercial Las Arenas, donde tuvimos la suerte de merendar en una pizzería.
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Paseamos por Barcelona en tuk-tuk durante una hora y media, recorriendo lugares como la Plaza de Cataluña y el Arco del Triunfo, entre otros.
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Visitamos otras comunidades, como la Comunidad de San Vicente (Hostafrancs). Nos recibieron con una acogida extraordinaria y pasamos un rato muy divertido.
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En Castellnovo visitamos algunos pueblos cercanos, donde pudimos disfrutar de una buena leche merengada para la merienda. También visitamos espacios naturales, una verdadera riqueza.
Las comidas y cenas en ambas comunidades que nos acogieron estuvieron preparadas con mucho esmero.
Conclusión
Los días de descanso son una9⁰ oportunidad perfecta para cuidarse yi regresar con mayor energía y motivación a las actividades cotidianas. Reservar tiempo para el ocio, el relax y el disfrute es esencial para mantener el equilibrio y la felicidad en la vida diaria.
Las Hermanas participantes me encargaron que transmitiera su agradecimiento a la Visitadora y a su Consejo por esta iniciativa, ya que la disfrutamos muchísimo.
Asimismo, agradecemos de corazón a las dos comunidades que nos acogieron con tanto cariño, haciéndonos posible vivir unos días verdaderamente maravillosos.
GRACIAS.
Sor Rosa Tere Vicedo
Consejera de Hermanas Mayores