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Clausura de la Asamblea Provincial 2020

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23 | 09 | 2020

Una vez finalizada la Asamblea, S. Juana Mª Belzunegui (Visitadora Provincial), dio las gracias por el trabajo bien realizado.

PALABRAS FINALES

Hermanas, ha llegado el final de la Asamblea, bueno de esta primera parte de la Asamblea Provincial. Sólo llevamos tres días trabajando, pero me parece que hace más tiempo que comenzamos este encuentro.

              Sin duda han sido días intensos en todos los sentidos y muy ricos en fraternidad, en compartir reflexiones y propuestas, en sentirnos parte de un mismo cuerpo, el de la Compañía, a pesar de las distancias y dificultades.

              Es una pena que ya tengamos que terminar ahora que hemos cogido el tranquillo a las nuevas tecnologías, que nos hemos acostumbrado a abrir y cerrar el micrófono, que nos conectamos y desconectamos con facilidad… es una pena, pero tenemos que concluir.

              Nos vamos, pero creo que nos vamos contentas.

  • Pienso que hemos dado un paso en la construcción de nuestra Provincia, que, aunque haya sido de esta manera, hemos podido conocernos un poco más…
  • También tenemos que irnos contentas porque lo que queda para la Provincia y lo que enviamos a la Asamblea General es el fruto de nuestro trabajo, hecho con generosidad y ganas.
  • Aportamos a la Compañía nuestro grano de arena, una pequeña aportación para que la Compañía y nosotras en ella hagamos posible la experiencia de EPHATA: Franquear la puerta, ir hacia, encontrarse…

Quiero pedir disculpas por lo que no ha salido bien, desde el primer día en la celebración de la Eucaristía, que para quienes no estabais en la capilla de Zaragoza, os diré que, para la paciencia del P. Julián, empezamos tres veces la Misa. Os decía que disculpéis si hay algo que esperabais de otra manera.

Pero sobre todo lo que más me sale del corazón esta tarde es AGRADECER:

  • A todas las que habéis participado, 169…. por vuestra mucha paciencia, la adaptación rápida a las circunstancias y el trabajo hecho, que ha sido intenso.
  • A las Comisiones. Desde el mes de junio que os pedimos vuestra colaboración os hemos cambiado los planes cuatro veces. Hicisteis puertas… hicisteis murales… preparasteis todo el material… hicisteis la liturgia… Pero nada se pierde porque nos esperan otros momentos que también tendremos que preparar. Gracias por vuestra comprensión y capacidad de dar respuestas rápidas. Por ayudarnos estos días a tener todo a punto, a tener los pequeños rincones en cada grupo que nos han ambientado para celebrar la fe…Gracias a la comisión de Informe porque hemos tenido a tiempo los documentos preparados para la buena marcha de la Asamblea. Gracias a la comisión de comunicación por acercarnos sentir más cerca unas de otras y por haber hecho posible que la Asamblea ha salido de nuestros grupos y ha llegado a otras partes del mundo. Pues muchas gracias a todas, sin vuestro trabajo todo hubiera sido más difícil.
  • Agradezco a la Comunidad de la Milagrosa y a todas las Comunidades que habéis acogido a los GRUPOS. Solo tengo que agradecer porque nos facilitasteis la organización. También quiero que en los lugares que no son de la Compañía donde os habéis alojado algunos grupos, agradezcáis: a Gimena en Burlada, a Albert y Fina en Manresa y a Roger en Montserrat. Todos nos facilitado el que hayáis podido estar allí a pesar del continuo cambio de planes que les hacíamos conforme aparecían nuevas normas de sanidad.
  • Agradezco de verdad a todas las Hermanas que habéis estado en los grupos con una responsabilidad especial. Gracias también a Sor Maribel Vergara por su trabajo, pendiente en cada momento de lo que pasaba en cada grupo. Y gracias a Sor Mª Luz Rived por su servicio de Secretaria, lo has hecho fenomenal. Gracias.
  • Y por último agradecerles a los TÉCNICOS que han estado con nosotras detrás de las cámaras: a Víctor, Pablo, Yerai. Ahora quiero que se pongan delante de la cámara para que todas las que no estáis en Zaragoza les conozcáis. Seguramente estos días os habéis hecho algunas preguntas sobre nosotras, sobre todo lo que habéis escuchado, sobre quienes son estas mujeres y de donde han venido… Si os queda algún interrogante sobre quiénes somos y sobre todo por quien hacemos lo que hacemos, a nadie mejor que a vosotros se le puede recomendar que vayáis a nuestra página web y si queréis también de manera presencial os lo podemos contar.

Para más adelante dejamos la segunda parte de la Asamblea, en la que trabajaremos el TEMA PROVINCIAL: la Revisión de Obras, y también las Proposiciones que enviasteis desde las Comunidades. Esperamos que el virus pueda ser controlado y que nos permita, esta vez sí, juntarnos. En este momento de la Provincia esto es necesario para conocernos más, para compartir y para decidir juntas el presente y el futuro por el que queremos transitar en la Provincia.

Y termino expresando mi GRATITUD a quien más tenemos que agradecer, al Señor:

GRACIAS, Padre, estos días hemos estado juntas hablando de lo tuyo y de lo nuestro, de nuestra vida y proyectos, alegrías, dificultades, esperanzas, desafíos, compromisos…

Y en medio has estado Tú… Tú en medio y la Palabra abierta…

¡¡¡¡ Qué importante ha sido tu presencia entre nosotras!!!

Señor, haz que nos vayamos todas con las PUERTAS de nuestro corazón abiertas… Envíanos HACIA nuestras Hermanas de Comunidad, hacia los pobres, hacia los jóvenes… Y haz que en cada ENCUENTRO demos lo mejor de nosotras mismas, acojamos lo mejor de los demás y en todo nos encontremos contigo.

No tengo duda, Señor, éste ha sido un hecho salvador, a pesar de la sencillez y de la dificultad. GRACIAS, Padre.

Y LLEGADO ESTE MOMENTO, CON ALEGRÍA DECLARO CLAUSURADA LA PRIMERA PARTE DE ESTA ASAMBLEA PROVINCIAL 2020.

Y latiendo nuestro corazón de agradecimiento, cantamos unidas a MARÍA, MADRE DE LA COMPAÑÏA.

 

 

El Padre Julian Director Provincial) nos despidió con estas palabras:

Lo primero que quiero es daros las gracias por el trabajo, la responsabilidad y el amor que habéis demostrado estos días a la Provincia y a la Compañía.

Escuchamos la Palabra de Dios:

Se le acercaron sus discípulos y le dijeron: «El lugar está deshabitado y ya es hora avanzada.  Despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos del contorno a comprarse de comer» 

Él les contestó: «Dadles vosotros de comer» Ellos le dicen: «¿Vamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?» 

Él les dice: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.» Después de haberse cerciorado, le dicen: «Cinco, y dos peces.» (Mc. 6, 38)

Los doce tienen poco, solo cinco panes y dos peces, que no bastan ni siquiera para dar de cenar al pequeño grupo: ¿qué son los dos peces para tantas personas? Es poco, pero se pone todo a disposición. ¿Cuánto habéis descubierto que tenéis vosotras, las Hijas de la Caridad de España Este? Todo lo que tenéis, sois y poseéis debe volverse sacramento de compartición.

El hombre y la mujer son así, están hechos para dar. Estamos hechos para dar con alegría, desde el corazón. Y cuando no damos estamos tristes, deprimidos. La vocación de las Hijas de la Caridad es darse, darse al Señor, darse en nombre del Señor a cuantos más, mejor.

Amar en el evangelio se traduce siempre con otro verbo, breve, sencillo, seco y concreto, el verbo dar: «Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo» (Jn 3,16); «no hay amor más grande que dar la propia vida» (Jn 15,13).

Para que estéis bien, las Hijas de la Caridad, debéis dar. Lo mejor que tengáis o lo que podáis. Porque es la ley del cosmos, de la creación, porque así hace Dios.

Se ve a las órdenes religiosas, en esta crisis de vocaciones que nos mantiene a todos un poco tristes e inseguros, buscar seguridad en atesorar, en la economía; dedicar energías a la gestión de los bienes y contratar a consultores como si fueran los bienes los que garantizan nuestro mañana. «Necio, tu vida no depende de tus bienes» (cf Lc 12,16-21).

“Este es mi pan”, dijo también Jesús de su cuerpo aquella tarde en que estaba para entregarse totalmente a la corriente del mundo y de la historia, a las aguas inestables del corazón de los discípulos.

Queridas Hijas de la Caridad: «Dad y se os dará; se os dará una buena medida, apretada, rellena, rebosante» (Lc 6,38). Esta es la lógica del don. Porque, el último gesto no será siquiera dar pan a quien tiene hambre, sino volverse pan, un pedazo de pan bueno para alguien. De esto depende tu vida, no de tus bienes.

Hermanas, abrid vuestros corazones, si los tenéis cerrados para ofrecer. Imitad el movimiento del capullo que se abre, de la semilla que se rompe, de la nube que derrama su contenido, y Dios os bendecirá, y hará fructificar vuestra misión y nunca faltará pan en la mesa de los pobres.
 

Finalizamos con la Eucaristia que fue retransmitida por youtube en directo y a la cual pudieron estar conectadas todas las comunidades:

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