Cien años de vida de Sor Josefina Arzoz, Hija de la Caridad
Celebramos con gran alegría los 100 años de Sor Josefina Arzoz Sáez, la Hermana Misionera Hondureña por excelencia.

Natural de Etayo (Navarra), en la comarca de Estella, muy cerca del pueblo de Sor María Jesús García de Eulate y de Sor Presen, también centenaria, quien falleció hace apenas dos días.
Sor Josefina creció en una familia profundamente creyente y sencilla, dedicada al campo. En su hogar se rezaba el rosario y se vivía la fe con naturalidad. Tenía tres tías Hijas de la Caridad: Sor Perfecta, Sor Felipa y Sor Josefina. Su padre deseó ser paúl, pero tuvo que quedarse en casa para continuar con la hacienda familiar.
Eran siete hermanos: cinco varones —uno de ellos Hermano Religioso de San Juan de Dios— y dos mujeres, que también fueron Hijas de la Caridad.
Desde joven sintió una fuerte vocación misionera. Estando en Madrid, donde vivía con una tía, recorrió conventos buscando una congregación que le ofreciera verdaderas garantías de ir a Misiones, aunque ninguna se las aseguraba plenamente. Finalmente, con 20 años, dejó su casa e ingresó en las Hijas de la Caridad, la comunidad más cercana a su entorno familiar.
Al salir del Seminario, fue destinada al Patronato de Jesús Nazareno, en Barcelona, donde ejerció como maestra, impartiendo los tres cursos de Comercio Practico en una misma clase. Durante ese tiempo convivió con Sor Genoveva Masip, encargada de los cuatro cursos de Bachillerato. Los sábados por la mañana, ambas acudían junto con algunas alumnas del Patronato a visitar las chabolas de Montjuïc. e intervenian en la ayuda de sus necdesidades, la gente las quería mucho.
Cuando recibió el destino a Honduras, se sintió profundamente feliz, y algunas de sus alumnas la acompañaron al aeropuerto de "El Prat" para despedirla.
A los 41 años fue enviada a inaugurar la Misión de Honduras, donde permaneció 50 años, tiempo que siempre recuerda como profundamente feliz. Solo regresó cuando los problemas en sus rodillas le impidieron desplazarse con normalidad, y por no causar más trabajo ni privar a la hermana que la acompañaba de continuar en la Misión.
A todos los que la visitan les cuenta innumerables vivencias misioneras, destacando especialmente cómo la Virgen Milagrosa la salvó a ella y a muchas personas en dos incendios.
Sor Josefina es buena, cercana y siempre sonriente con todos.
Para celebrar su centenario pidió tres cosas:
1.º Una Misa
2.º Que estuviera presente su familia
3.º Vestir el hábito
Todo le fue concedido.
El próximo día 21 cumplirá 80 años de vocación como Hija de la Caridad.
Su comunidad
Barcelona, Betania
13 de enero de 2026