Cerrando Círculos

  • Doro Carbó
06 | 04 | 2026

Hay personas que no solo ocupan un lugar, sino que transforman los espacios por los que pasan. Doro Carbó era una de esas personas en el ámbito educativo de las Hijas de la Caridad.

Hace 19 años, en un momento clave para el Proyecto educativo y la “Misión compartida” de “Las escuelas vicencianas” de las Hijas de la Caridad —que en aquel momento formaban la “Provincia de Barcelona” (Cataluña, Baleares y Huesca)— llegó un momento de renovación del Director general de la Fundación y de su Equipo Gestor. En la propuesta de los miembros que integrarían dicho equipo estaba Doro Carbó, con una responsabilidad tan delicada como apasionante: desarrollar, animar, acompañar y recrear la dimensión pastoral de las escuelas vicencianas de la Provincia.

En ningún momento fue para ella una tarea técnica; era, sobre todo, una cuestión de corazón, de mirada, de actitud hacia las escuelas con sus equipos y alumnos.

Elegir a Doro fue apostar por una manera de entender la educación vicenciana: abierta, profundamente humana y especialmente orientada a la promoción de quienes disponían de menos posibilidades y recursos.

En esta tarea, Doro tenía una energía que no se imponía, pero que lo movía todo. Dinámica sin prisa, sensible. Profundamente arraigada en el Evangelio de Jesús y en el espíritu de Vicente de Paúl y Luisa de Marillac. Sabía escuchar y acompañar a las nuevas incorporaciones, trabajar con un fuerte sentido crítico de manera participativa y llevar con excelencia los proyectos que encabezaba.

Aquellas reuniones con los equipos de pastoral eran enriquecedoras, amenas y de gran nivel, y de ellas nacían los planes pastorales que las escuelas adaptaban a sus propias realidades. Sabía mantener la identidad de cada una, en armonía con todos los centros educativos.

Ella quería una pastoral conectada con la realidad y con la vida, con cada centro en particular.

No necesitaba protagonismo, porque su manera de ser ya abría camino. Era de esas personas que generan procesos que van creando nuevos caminos al estilo vicenciano.

Siempre comprometida con la Misión que le confió la Provincia de Barcelona de las Hijas de la Caridad y que emprendió junto al Equipo Gestor y con todos los compañeros y compañeras de nuestras escuelas.

CERRANDO CÍRCULO fue el lema elegido cuando, en enero de 2019, hizo el traspaso de la pastoral de las escuelas a Sor Maribel Bartolomé, en un encuentro en el Monasterio de San Daniel, contenta y llena de alegría por el camino recorrido.

Se despedía diciendo:
“...caminando hacia adelante sin mirar atrás, porque el pasado ya no existe. Solo existió para que hoy podamos tener este presente.” (Mariona Fortunet)

Cerrar círculo, en la vida de Doro, era una expresión de plenitud.

Nosotros, quienes amamos a Doro y a la escuela vicenciana, abrimos nuestros corazones agradecidos para revivir su mensaje y recorrer de nuevo el Camino, a modo de Laberinto que nos conduce al CENTRO.

María Arrese - Hija de la Caridad -

 

Doro Carbó, la Educación como Sacramento 

"El pasado 27 de marzo nos dejó Doro Carbó Martorell. Como decía su marido y compañero de vida, Eduard Sala, “nos sostiene la esperanza de que Dios ya te ha acogido, con quienes amas y te han precedido”.

Seguro que ha sido así. Doro fue una mujer entusiasta, alegre, siempre con la sonrisa dispuesta. Y este talante que la acompañó no nacía solo de su pasión por la vida. Doro frecuentaba a menudo la fuente de agua viva que hace que quien la bebe nunca vuelva a tener sed. Asidua a la oración, amiga de la lectura espiritual, visitaba con frecuencia Taizé con Eduard y sus hijos. Jesús de Nazaret siempre había sido un referente, con quien dejarse llevar de la mano para recorrer el camino. No se puede entender su vida sin su fe.

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Jesús de Nazaret siempre había sido un referente, con quien dejarse llevar de la mano para recorrer el camino.

Fue esta fe la que la llevó a dedicarse plenamente a la educación. Así vivió su vocación, como una llamada a la que responder y a la que entregó lo mejor de sí misma. Por eso, la educación no era solo un trabajo para ella, era un sacramento donde hacer presente el Reino de Dios.

Se encontró en el camino con la escuela vicenciana de San Vicente de Paúl. Primero como maestra, en el Patronato de Obreras, después desarrollando, animando y acompañando la dimensión pastoral de las escuelas Vicencianas. Siempre abierta, con una mirada clara dirigida a la promoción de quienes tenían menos posibilidades y recursos, tal como había aprendido del Evangelio. Sabía escuchar y acompañar. Lo hacía desde la ternura de quien se sabe amada por Dios y de quien quiere compartir este tesoro con todos.

Por eso también colaboró con la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña ofreciendo formación a profesores y agentes de pastoral. También participó en un grupo de trabajo sobre Educación y Justicia en Cristianismo y Justicia. Generó equipo, amistad, esperanza. Desde este centro participó en la redacción del documento Hacia una educación liberadora.

Colaboró con la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña ofreciendo formación a profesores y agentes de pastoral.

Doro fue una persona que emanaba vida por todas partes: con la familia, con los amigos, con sus queridos alumnos, siempre abierta a escuchar, a aprender, a leer, a mirar más allá. Siempre más allá, para poder seguir caminando, abriendo puertas, preocupada por dar respuesta a las problemáticas sociales de nuestro mundo. Doro vivía feliz y orgullosa de su vida y de la vida que generaba a su alrededor, porque la felicidad consiste en saber que estás en el lugar donde debes estar.

Como dice Maria Arrese, hija de la Caridad con quien compartió muchos momentos: “Hay personas que no solo ocupan un lugar, sino que transforman los espacios por donde pasan”. Doro fue una de estas personas para el ámbito educativo de las Hijas de la Caridad y para todos los que la conocimos".

Por MANU ANDUEZA,  Jefe  del área Teológica de Cristianismo y Justicia   

              3 de abril de 2026    Cataluña Cristiana

 

En el Punt Avui: Mor Doro Carbó, responsable de l’acció pastoral a les escoles vicencianes