Centro Luisa de Marillac de Alboraya

  • Residencia LM
27 | 02 | 2026

Desde la Residencia de madres adolescentes embarazadas y con hijos Luisa de Marillac creemos que el acompañamiento a la adolescente en el posparto requiere una mirada integral, respetuosa y profundamente humana. Desde la educación social entendemos que el cuidado no puede centrarse únicamente en el bienestar del recién nacido, sino que debe situar también en el centro a la joven madre, reconociéndola como sujeto activo de derechos, necesidades y procesos propios. Este momento vital, marcado por importantes cambios físicos, emocionales y sociales, exige un acompañamiento cercano que refuerce su dignidad, autonomía y capacidad de autocuidado.

El autocuidado en el posparto se presenta como una herramienta clave de prevención, fortalecimiento personal y bienestar integral. Acompañar a las adolescentes en este proceso supone ayudarlas a reconectar con su cuerpo, a comprender los cambios que experimentan y a construir una relación más consciente y respetuosa consigo mismas. Desde una perspectiva socioeducativa, promover el autocuidado es también educar en autoestima, responsabilidad personal y salud a largo plazo.

Desde la residencia trabajamos con una mirada basada en la ternura, la escucha y el cuidado concreto de la persona. Por ello, hemos querido ofrecer a las adolescentes la oportunidad de cuidarse a sí mismas. Como iniciativa de este curso, nos hemos puesto en manos de Andrea Almirante Rohn y su clínica de fisioterapia, con el objetivo de facilitar espacios de autocuidado corporal, especialmente centrados en el posparto, favoreciendo así su recuperación física y su bienestar emocional.

El trabajo con Andrea se inició el curso pasado con la atención integral a una de nuestras adolescentes, consolidándose durante este curso mediante la realización de talleres grupales.

Por ello, hemos querido realizarle una serie de preguntas y que sea ella quien nos comparta su experiencia.

1. ¿Qué os motivó a poneros en contacto con la residencia?

Desde nuestra perspectiva, creemos firmemente en la importancia de ofrecer información a la mujer en todas las etapas de su vida, como herramienta de empoderamiento y fortalecimiento personal.
La posibilidad de colaborar en un proyecto tan valioso y necesario nos pareció una excelente oportunidad, especialmente en una etapa como la juventud y la crianza, donde la empatía, la información rigurosa y las referencias adecuadas resultan fundamentales para construir criterio y tomar decisiones conscientes.

post parto
                                                                             

2. ¿Qué te aporta a ti, como persona, trabajar con adolescentes?

Trabajar con adolescentes me aporta un aprendizaje constante. Lo vivo como una experiencia bidireccional, en la que todas aprendemos y crecemos.
Como madre y profesional —y aunque ya era un ámbito que me interesaba previamente— este trabajo se ha convertido en una guía clara en mi trayectoria. Considero fundamental contribuir, desde la información y la educación, al futuro de las mujeres.
Es una labor que me enriquece tanto a nivel personal como profesional y que me permite aprender de manera continua.

3. Como profesional del cuidado del cuerpo, ¿qué beneficios tiene trabajar el autocuidado y el suelo pélvico en las chicas, teniendo en cuenta que suele ser un aspecto olvidado?

Es imprescindible visibilizar el autocuidado en todas sus dimensiones. Una mujer que se cuida física y emocionalmente se encuentra en mejores condiciones para cuidar y acompañar a sus hijos e hijas, además de convertirse en un referente positivo para ellos.
Somos conscientes —y lo digo también desde la experiencia personal— de la dificultad que supone no relegarse a un segundo plano durante la maternidad y la crianza, etapas tan enriquecedoras como exigentes. Por ello, resulta fundamental encontrar espacios, aunque sean puntuales, que permitan a las mujeres reconectar consigo mismas más allá de su rol maternal.

Asimismo, es importante cuestionar determinados patrones que se han normalizado, como la incontinencia, la falta de recuperación tras el embarazo o la idea de que no es posible volver a una buena condición física.
Estas situaciones no deben asumirse como normales. La recuperación es necesaria, en primer lugar, por la propia mujer y, en segundo término, por el bienestar de sus hijos e hijas.

Esta experiencia pone de manifiesto la importancia de integrar el autocuidado como parte esencial del acompañamiento. Este tipo de iniciativas, en las que existe un trabajo conjunto entre la residencia y profesionales especializadas, permite ofrecer respuestas ajustadas, reales y transformadoras, generando modelos positivos de referencia y fortaleciendo procesos de recuperación consciente.

En palabras de una de las adolescentes:

“Me gustó el día que llegué y me trató súper bien, la confianza que sentí; teníamos muy buena comunicación. Me gustó cómo me hacía la ecografía, el trato amable y con respeto, explicándome todo. También me gustó el tratamiento y los ejercicios que me mandó, aunque no los hice todos”.

Equipo de Profesionales de la Residencia Luisa de Marillac de Alboraya